Os tengo que reconocer que no sé muy bien cómo titular esta entrada, pero quiero hablar de algo que últimamente me chirría bastante: el lenguaje visual de la IA en su primera iteración.
Creo que poco a poco, como muchos, estoy desarrollando un nuevo sentido y en pocos segundos puedo reconocer cuándo una UI, un texto o una imagen ha sido generada por IA. Tal vez porque parte de mi trabajo se ha reconvertido en eso: iterar sobre lo que genera. Cuando estoy enfrascado en una interfaz trato de humanizar el resultado y alejarlo de la abundante y mediocre predictibilidad.
Seguramente me deje cosas sueltas y ahora no recuerde otras, pero aquí os dejo 10 consejos para que podáis mejorar vuestras interfaces. Al menos a día de hoy, 30/09/2026. Los ejemplos llevan un «mal» y un «bien», pero habrá que mirar el contexto de cada caso.
1) No pongas un eyebrow encima de cada título
Los antetítulos, que provienen del diseño editorial, llevan años apareciendo en las landings de los SaaS. La IA los ha adoptado como un patrón de diseño que muchas veces añade ruido visual sin aportar valor ninguno.
Muchas veces el título se explica solo y el antetítulo es perfectamente prescindible.

Fundamentos: estética y diseño minimalista, de Nielsen, y «las etiquetas son el último recurso», de Refactoring UI.
2) No sobreexpliques
Considera cuándo hacen falta matizaciones y cuándo añaden ruido visual.

Fundamentos: estética y diseño minimalista, de Nielsen, y «omite las palabras innecesarias», de Steve Krug (Don’t Make Me Think). Simplificar consiste en retirar lo innecesario.
3) Sintetiza visualmente
Una comparación bien resuelta puede ahorrarte un párrafo entero.

Fundamentos: reconocimiento antes que recuerdo, de Nielsen, y Edward Tufte (The Visual Display of Quantitative Information).
4) Deja sitio a lo humano
Fotos propias, detalles concretos y una voz con personalidad.

Fundamentos: las fotos como contenido real generan más interés, estudio de eye tracking de Nielsen.
5) No lo metas todo en tarjetas
Ni cada idea necesita un borde, ni cada sección tres columnas. Tampoco las imágenes que ilustran este post necesitaban estar en tarjetas, guiño, guiño.

Fundamentos: ley de región común y ley de proximidad. Los bordes y las distancias comunican qué elementos están relacionados.
6) Usa pocos tamaños tipográficos y una jerarquía clara
En la mayoría de las ocasiones no hace falta mostrar toda tu escala tipográfica.

Fundamentos: ley de la semejanza, consistencia, de Tognazzini.
Nota: este ejemplo es exagerado, pero la mezcla de tamaños se suele ver al recorrer una interfaz en su conjunto.
7) No pongas un icono por compromiso
A nivel visual y más concretamente en el mundo de la visualización de datos existe el término chartjunk (basura gráfica) que se refiere a todos los elementos visuales que distraen. Algo parecido pasa con los iconos.

Fundamentos: estética y diseño minimalista, de Nielsen, usabilidad de los iconos, de Nielsen Norman Group.
8) No lo destaques todo
Si todo lleva negrita, una etiqueta o un color llamativo, nada destaca. Se necesita un entorno que le permitan destacar, no competidores.

Fundamentos: efecto Von Restorff o efecto de aislamiento (Hedwig von Restorff, 1933) y «enfatiza desenfatizando», de Refactoring UI.
9) Gradientes prohibidos
Ejem. Bueno, alguno se puede quedar…

10) No rellenes por simetría
A veces, el espacio en blanco también está haciendo su trabajo.

Fundamentos: «Tan poco diseño como sea posible», de Dieter Rams.
Al final, buena parte del trabajo está en revisar esas decisiones que la IA toma por defecto: qué sobra, qué merece protagonismo y qué cuenta algo de verdad sobre el proyecto.
Y seguramente mañana vuelva a pelearme con tres tarjetas, un antetítulo y un degradado. Pero al menos que estén ahí porque los he elegido yo.
Imágenes de apoyo generadas con IA e iteradas varias veces. Contenido artesanal y con esfuerzo humano.