Hace más de diez años le pedí a Aneto unas ilustraciones con forma de robot. Nunca le di vida a ese robot: lo usé poco y las ideas que tenía para él se quedaron en un cajón por falta de tiempo. Hoy posiblemente vuelve a cobrar sentido porque el robot trabaja por el humano, o eso creo.
¿Qué es el esqueumorfismo?
El esqueumorfismo es diseñar una interfaz imitando el aspecto o el funcionamiento de un objeto real: el bloc de notas con textura de papel, la papelera, el interruptor que hace clic.
Entre los 90 y los 2000 casi todo lo digital imitaba la realidad, empezando por la propia metáfora del escritorio, con sus carpetas y su papelera. Y tuvo sus años de esplendor: Microsoft Bob convertía Windows en una casa con habitaciones, Winamp se vestía de equipo de música con skins metálicas y las primeras bibliotecas digitales colocaban los libros en estanterías de madera.
Luego llegaron las guerras de la accesibilidad y la UX, el diseño plano y los patrones estándar, y desde entonces el péndulo no ha parado: el neumorfismo de 2020, el glassmorphism o, en 2025, el Liquid Glass de Apple, que ha reabierto el debate sobre si el esqueumorfismo vuelve. Hoy casi todo es tan predecible que da miedo tocarlo. Pero siempre queda un rincón para arriesgar, además de la página 404.
Un footer que cuenta lo que hago
Ayer, con toda la movida de PHP2Shell, mientras Claude migraba todos mis side projects a PHP 8.5 (incluido este theme abandonado), decidí hacer lo que últimamente hago en casi todos los proyectos: una pequeña animación en el footer.
¿Por qué?
- Brand storytelling: una escena cuenta a qué te dedicas sin necesidad de un párrafo de texto.
- El footer como juguete de marca: deja de ser el cajón de los enlaces legales y pasa a ser un sitio donde quedarse un rato.
¿Tiene sentido?
No tengo datos de que un footer así venda más: lo que da es recuerdo y personalidad. Es lo que se conoce como diseño emocional: como explican Don Norman en Emotional Design y Aarron Walter en Designing for Emotion, un producto también se recuerda por cómo te hace sentir. Yo me pongo tres reglas: que no pese demasiado (el mío son unos 580 KB y solo se carga cuando llegas al footer), que no deje fuera a nadie (ya sabéis que accesbilidad) y que no le quite sitio al contacto ni a lo legal.
Y asumo que lo verá poca gente: casi nadie baja tanto. Pero quien llega hasta aquí se lo ha ganado.
A fin de cuentas, tengo la sensación de que hemos optimizado tanto las interfaces para que sean eficientes que hemos terminado eliminando cualquier cosa que no tenga una utilidad inmediata. Yo me niego a pensar que todo tenga que ser útil.
También podemos permitirnos que algunas interacciones sean pequeños secretos que el usuario descubre explorando, esos detalles acaban construyendo marca.
Por cierto, baja al footer y toca al robot. Algunas cosas que dice hasta son verdad.
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